Traidora y mentirosa: María Eugenia Campos
La muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente ocurrido el domingo 19 de abril en la sierra de Chihuahua abrió una investigación del Gobierno federal y exhibió que la gobernadora panista, María Eugenia Campos, ocultó la participación de la Agencia Central de Inteligencia en operaciones en suelo mexicano.
Una vez consumado el hecho, la participación de los agentes de la CIA y la muerte de dos de ellos en el incidente en la Sierra Tarahumara, –entraron cuatro a suelo mexicano– la gobernadora y su Fiscal, César Jáuregui, trataron de ocultar las actividades de los estadounidenses en un operativo para decomisar un narcolaboratorio.
Incluso el Fiscal se contradijo en sus versiones y hay que recordar que Jáuregui siempre ha pertenecido al equipo de la gobernadora Campos, incluso acusado junto a ella de recibir millones de pesos del ex gobernador priista y procesado penalmente César Duarte Jaques.
Aunque trataron de ocultar los hechos, el comunicado de la Embajada de Estados Unidos, como The Washington Post, The New York Times y la agencia AP confirmaron, citando fuentes de inteligencia, que los dos fallecidos eran oficiales de la CIA adscritos a operaciones encubiertas contra cárteles, en el marco de la presión de la administración Trump por un mayor involucramiento directo en la lucha antidrogas.
Inicialmente el Fiscal Jáuregui aseguró que los estadunidenses eran “instructores” que impartían un curso de drones y que sólo se encontraron con el convoy de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) tras el operativo –en el que, según él, sólo participaron fuerzas mexicanas– o que los agentes de la CIA pidieron un “aventón” para regresar a la capital.
Posteriormente rectificó, admitiendo la colaboración, pero sin aclarar el alcance.
Los mexicanos fallecidos fueron Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la AEI, y el agente Manuel Genaro Méndez Montes. El vehículo en el que viajaban se desbarrancó alrededor de las 2:00 horas en la carretera Chihuahua-Ciudad Juárez y explotó.
Pero la gobernadora María Eugenia Campos abrió una supuesta investigación con su Fiscal, Jáuregui, para callar sobre el tema con la excusa de que el tema es materia de escrutinio por parte de la Fiscalía.
Estos hechos, y las mentiras de la gobernadora Campos y su Fiscal, han levantado indignación entre los mexicanos, mientras la panista simplemente calla.
Entrevistas anteriores a estos hechos, indican que desde hace dos años ya estaba planeada la intervención de agentes estadounidenses en suelo mexicano.
El Fiscal, César Jáuregui, renunció y ya son 50 personas citadas por la FGR en la investigación, que podría llevar a María Eugenia Campos a un juicio político.
Un piso completo de la denominada Torre Centinela en Ciudad Juárez, Chihuahua, es sede de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y está destinado para funcionar como búnker de agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), así como la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), entre otras, informó Gilberto Loya Chávez, director de la corporación policiaca de Chihuahua.
De acuerdo con el funcionario, en el nivel 18 del edificio operarán analistas y personal técnico de DEA, FBI, HSI y CBP, en un esquema de colaboración que también incluirá a autoridades mexicanas como las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina y de Seguridad y Protección Ciudadana federal, así como la Guardia Nacional.
Y según el funcionario, el estado tiene atribuciones para esta colaboración, aunque la Constitución y la Ley Nacional de Seguridad lo prohíbe.
“En el nivel de colaboración que tenemos, es suficiente con las facultades estatales para poder cooperar con estas agencias de manera permanente, implica intercambio de información, y para ello por supuesto que la torre está abierta para la presencia eventual y, en su caso, permanente de estas agencias”, declaró Gilberto Loya la víspera del inicio de operaciones del edificio.
Añadió que, “en paralelo, corren todos los procesos para que la Cancillería de México autorice el siguiente nivel de colaboración”.
La Torre Centinela comenzó a funcionar la segunda semana de abril, con 150 trabajadores de las áreas de inteligencia, analistas tácticos, operadores del C7 y de la plataforma Centinela, en los pisos 13, 14 y 15, detalló el vocero de la Secretaría de Seguridad Pública, Jorge Armendáriz.
La participación de decenas de estadunidenses en las tareas de video-vigilancia, investigación y otras que se realizarán desde este centro C7, fue gestionada en octubre pasado, “para una colaboración exclusiva de fusión de información, no realizarán trabajo policiaco en campo”, aunque los dos agentes de la CIA que fallecieron estaban en un operativo de campo.









