CIA espió a Cárdenas y Siqueiros
Dicha operación, de nombre LIENVOY, mantenía bajo la lupa a figuras de la izquierda mexicana, organizaciones comunistas y embajadas extranjeras del bloque soviético en el país.
Entre los espiados estaban el expresidente mexicano Lázaro Cárdenas, quien gobernó de 1934 a 1940, y era calificado por la CIA como «anti-estadounidense», «pro-comunista» y «líder espiritual».
Además, se encontraban el artista David Alfaro Siqueiros (1896-1974), quien entonces dirigía el Partido Comunista Mexicano y la Dirección Federal de Seguridad, de la cual documentó que mantenía una «extensa actividad de intervención telefónica sobre las fuerzas de la oposición política tanto de derecha como de izquierda».
Expresidentes mexicanos adheridos a la CIA
Así como la Agencia Central de Inteligencia espiaba, tenía a colaboradores con ciertos funcionarios del gobierno de México, como los exmandatarios federales Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría.
En un archivo fechado el 12 de julio de 1966 se describe parte de la relación entre ambas partes. «El presidente Díaz Ordaz está personalmente muy molesto por ciertas acciones recientes de algunos soviéticos en México».
Según el columnista del diario estadounidense The Washington Post, Jefferson Morley, Winston Scott era el principal agente en el país, laboraba desde la Embajada de Estados Unidos en México y se hizo amigo de ambos políticos con el fin de obtener datos acerca del movimiento estudiantil de 1968.
El nombre codificado de la CIA para la red de espias de Scott era LITEMPO, que comenzó en 1960, donde «LI» hacía referencia a México y «TEMPO» a la relación con altos funcionarios mexicanos.
Además, los agentes eran identificados con números:
LITEMPO-1: Emilio Bolaños, sobrino de Díaz Ordaz
LITEMPO-2: Gustavo Díaz Ordaz
LITEMPO-4: Fernando Gutiérrez Barrios, de la Dirección Federal de Seguridad
LITEMPO-8: Echeverría Álvarez









